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Secretaría de Estado del Vaticano
El Vaticano sienta un precedente para la implantación del chip
El Vaticano establece control total del personal eclesiástico en su Estado desde el 1 de enero de 2013.
Esto está en relación al microchip que contiene el número 666.
La Iglesia Ortodoxa Griega analizó el sistema electrónico para averiguar el número de código del
almacenamiento personal de datos. El resultado mostró que el código contiene el número de la bestia
apocalíptica. Es inadmisible que los datos personales de un cristiano estén almacenados bajo el número
666.
¿Qué representa de hecho la tendencia global a la implantación del chip?
El microchip sirve como un registro electrónico de datos personales que está asociado con un registro de
estado único (global). Es una concentración de todos los datos sobre una persona en un sistema
electrónico. (Un registro nacional unificado fue introducido en Ucrania el 6 de Diciembre de 2012).
Todos los individuos e instituciones del estado estarán en total dependencia del propietario del registro.
El propietario puede hacer transferencias sin el conocimiento del portador del chip, por ejemplo puede
privarlo de su propiedad, de sus ahorros, de sus títulos, incluso de los hijos o de su capacidad legal,
convertir una persona inocente en un criminal o una persona saludable en una mentalmente enferma. No
hay lugar al que uno pueda apelar ni puede probar nada. El sistema del chip establece la esclavitud
moderna total.
El precedente del Estado del Vaticano es en esencia una traición a Cristo y al Evangelio y una sumisión
pública al régimen del Anticristo.
El 1º de mayo del 2011, el Vaticano aceptó oficialmente el Espíritu de Asís, el espíritu del anticristo,
mediante el gesto de la beatificación de Juan Pablo II. De ese modo expulsó al Espíritu Santo de la
Iglesia Católica y su estructura oficial del Cuerpo Místico de Cristo.
El 1º de enero de 2013, el Vaticano hace otro gesto de afirmación del sistema del anticristo. El Vaticano
no desea dar testimonio de Cristo, no convoca a los creyentes a permanecer fieles a Dios y a Sus leyes, y
más bien pavimenta el camino a la sumisión masiva al anticristo. Este camino de traición con el
microchip 666 causa enfermedades al cuerpo y termina en el lago de fuego (ver Ap 14, 9-13).
En este tiempo histórico, el Vaticano permanece silencioso ante crímenes flagrantes. Silencioso acerca
de la implementación de la reducción de humanidad, i.e., autogenocidio. Silencioso acerca de la
legalización de la ideología de género y homosexual que destruye la esencia del Cristianismo.
Silencioso acerca del robo pirata de niños mediante el sistema de justicia juvenil, pasando por alto que
estos son los más serios crímenes contra los niños, contra la humanidad.
Estos crímenes, junto al uso del chip por parte de todos los residentes de EEUU, está siendo
promocionados por el Presidente Obama. Benedicto XVI lo felicitó a él en su re-elección, en vez de
reprenderlo públicamente. La resistencia a la implantación del chip en EEUU se ve paralizada por el
gesteo del Vaticano, que produce la impresión de que es una cuestión de mera modernización y
seguridad, y eso es un crimen.
Los católicos tibios darán la bienvenida a este precedente, que será considerado como “lealtad y
obediencia al Santo Padre”. Uno podría esperar cartas pastorales tituladas “No temáis a los chips”. Esto
dará una explicación deliberadamente parcial de ser éste un asunto meramente técnico o de salubridad.
Los ciudadanos de USA reciben el chip en su mano derecha o en su frente. A todos se les exige recibir
el chip a partir del 23 de marzo de 2013. Preguntamos: ¿Es verdadera la advertencia de Dios cuando
habla sobre la implantación de un chip con el número 666 en la mano o en la frente? La respuesta es
clara: ¡Lo es!
Por tanto, de acuerdo a la Palabra de Dios, con la Tradición Apostólica y Cristiana, por la autoridad del
Dios Uno y Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, el Patriarcado Católico Bizantino declara: mediante la
aceptación del sistema de chip, el Vaticano hizo otro gesto de traición a Cristo y a Su Evangelio. A
partir del 1º de mayo de 2011, en razón de traición al Evangelio, Benedicto XVI y todos los que están
unidos a él al aceptar el espíritu de Asís —el espíritu del Anticristo— están bajo el anatema de Dios
según lo dicho en Gal 1, 8-9. Todo Obispo y sacerdote está obligado a dejar de repetir el nombre de
Benedicto XVI de la liturgia. El sacerdote que lo nombre expresa su unidad con el Espíritu de Asís y
subordinación al anticristo, cuyo número es 666. Por tanto, tal Obispo o sacerdote permanece bajo el
anatema divino y la liturgia celebrada por él y los sacramentos administrados por él son inválidos.
El Vaticano del presente, aprobando herejías y aceptando el Espíritu de Asís, así como el sistema del
chip, conduce a los católicos engañados sin resistencia alguna a la condenación eterna en el lago de
fuego (ver Ap 13, 16-18; 14, 9-10; 19, 20). “¡Si no os arrepentís, todos pereceréis!” (Lc 13, 3)
+ Elías
Patriarca del Patriarcado Católico Bizantino
+ Metodio OSBMr
+ Timoteo OSBMr
Obispos Secretarios
Liev (Ucrania), 8 de diciembre de 2012
Copias a:
- Congreso y gobernadores de EEUU
- Cabezas de Estado del mundo
- Miembros del Parlamento Europeo
- Representantes de las Iglesias protestantes
- Medios de comunicación
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